El fraude del euríbor (#Opeuribor). Pásalo

POR EN Archivo 2 COMENTARIOS , , , , , , ,

Supongamos que existe un país llamado España en el que una inmensa mayoría ciudadana tiene contraída una hipoteca bancaria para financiar la compra de su vivienda.

Imaginemos que la inmensa mayoría de esos contratos (por ejemplo, alrededor de un 93%) son aleatorios: es decir, la persona que firma la hipoteca desconoce el precio real que está pagando por el bien adquirido, puesto que el valor variará a lo largo de la vigencia del contrato (entre 20 y 35 años, de media).

Llevado al lenguaje coloquial, sería parecido a comprar unos zapatos por un precio de 60 a 80 euros, en función de la evolución de un determinado valor. Con un añadido, los zapatos pueden encarecerse mucho, pero si se abaratan no te podrás ahorrar todo tu dinero, porque el inteligente zapatero le ha puesto a su calzado un valor mínimo (cláusula suelo) que impide que su producto se devalúe más allá de lo que considera admisible.

Continuando con la suposición, pensemos que el precio final de la vivienda hipotecada se calcula a raíz de un complicado índice, llamado euríbor. Imaginemos –esta parte es la más sencilla de todas- que casi nadie entiende qué demonios es exactamente eso, aunque su evolución vaya a determinar buena parte de las posibilidades económicas de las familias hipotecadas.

Soñemos con que nos quebramos un poco la cabeza y tratamos de comprender, de la manera más simple posible, que ese euríbor se calcula a partir de la media de las operaciones realizadas entre sí por grandes entidades bancarias europeas, según el tipo de interés al que se prestan el dinero en su particular monopoly.

Le pregunto: ¿compraría usted un producto de precio variable si pensara que es el vendedor el que libremente puede variar ese valor? Imagino que no y, casualmente, la ley de ese país al que hemos llamado España determina que existen ciertas medidas que impedirían que los bancos fijaran de forma unilateral el valor del euríbor.

Pero sigamos imaginando. Pensemos que existe otro país llamado Reino Unido, con una bonita ciudad (digamos Londres), donde existe un índice parecido, denominado LIBOR. Imaginemos que uno de los bancos que determina la evolución de ese índice (Barclays, por ejemplo) es acusado de fraude masivo por alterar voluntariamente el LIBOR.

Podríamos imaginar la magnitud del escándalo si el propio banco acusado paga sin rechistar 360 millones de euros para evitar un proceso judicial.

Volvamos a nuestra España. Imaginemos que un proceso ciudadano asociado a los perroflautas del 15M inicia una campaña informativa, llamada Operación Euribor (#OpEuribor), que denuncia el oscurantismo en torno al cálculo del valor y sus fundadas sospechas acerca de que el euríbor podría ser una gran estafa de los bancos, que estarían determinando de forma fraudulenta la evolución de este valor.

Supongamos que ya la Comisión Europea investigó a varios bancos por manipulación del euríbor, aunque nada se supo del final de dicha investigación. Imaginemos que los sesudos moneyflautas españoles, en su afán por tocar las narices, hayan requerido a todos los intervinientes del proceso de cálculo del euríbor los datos para contrastar su validez y no hayan recibido respuesta satisfactoria. Supongamos, finalmente, que estos peligrosos sujetos antisistema han observado extrañas anomalías en la evolución histórica del valor, de difícil explicación matemática.

Imaginemos que todo lo soñado hasta ahora es cierto.

Menudo escándalo, carne de portada de periódico y de telediario… Sólo la posibilidad de un fraude que afectaría a la mayoría de las familias españolas merecería una importante atención mediática. Mi problema es que únicamente he oído hablar de la Operación euríbor gracias a la perseverancia 2.0 de mi amigo Juan Blanco, porque no he pillado las contadísimas referencias mediáticas que se han centrado en este asunto.

Esto se llama agenda setting, uno de los pocos conceptos que aprendí en la carrera de periodismo. Los medios determinan la agenda de los temas de interés, los asuntos sobre los que discute la sociedad y, todavía más importante, los temas que excluyen del conocimiento general  y del debate social.

¿Sería lógico pensar que al poder financiero no le interesa demasiado remover este asunto? ¿Podría esto influir en el interés informativo que le conceden los medios? Por si acaso, sería importante que la gente despertara e hiciera uso de su propio poder.

Sí, ya sé que el euríbor es un coñazo, que es difícil de entender y que leer lo que escriben en Operación Euríbor requiere un esfuerzo. Después piensa en los euros que te pueden estar quitando de forma fraudulenta los bancos a los que después rescatan con tu dinero. Tu obligación es ejercer de altavoz y darlo a conocer, para generar el ambiente social que exija que las autoridades esclarezcan esta sospecha y que los medios no puedan silenciar la mera sospecha de una estafa de incalculable valor.

El fraude del euríbor. Pásalo.

2 comentarios

  1. Fernan |

    Maldita agenda setting, que nos mantiene en la caverna (o mantiene en la caverna a los que no quieren salir).
    Maldita agenda setting que te obliga a sorprenderte al ver en la calle cosas que no puedes ver en los medios.
    Maldita agenda setting que te incita a la ignorancia.
    Que hace que tengas que luchar con mucho más ahínco para conseguir muchas menos cosas… O sabes mucho de una huelga de médicos que rula por ahi? Huelga de doctorflautas o mediflautas dirán si acaso…

    En fin… interesante y real la entrada Gon, enhorabuena…

    O debería decir Gonzaflautas… o era Gonza Fleitas?

    Un abrazo

    (y disculpa si no venía a cuento el comentario…)

    Responder
    • Gonzalo |

      Muy cierto que no se sabe demasiado de la huelga sanitaria y, lo que es peor, lo que se cuenta es poco claro. Nuestra obligación cívica es informarnos e informar lo que podamos. Un abrazo

      Responder

¿Qué opinas?