¡Viva el PP!

Daniel apenas acaba de cumplir cincuenta madrugadas de desvelos; hoy, con mi cadáver laboral aún caliente, apenas se cumplen cinco días desde que firmé mi finiquito.

Soy un Padre Parado por primera vez en mi vida.

Ahora que he sido atrapado por la sombra del desempleo, disfruto el alivio del que se siente cansado de huir, sereno en mi constatación de que este implacable enemigo terminaría por atraparme. Miro a mi hijo en su recién estrenada inocencia y experimento la tentación de sentirme culpable.

Mas no perderé un minuto en ello.

Donde muchos ven un vacío insuperable, sólo quiero otear un horizonte de retos por conquistar. Una ventana a los sueños empolvados por la rutina mensual de ganarme la vida en un trabajo que me es ajeno.

Como los pistoleros más rápidos del antiguo Oeste, que alquilaban su revólver por un puñado de monedas de oro, mi teclado y mi palabra quedan al designio del mejor postor, siempre que mis escrúpulos no me impidan aceptar algún encargo, un discreto lujo que aún puedo concederme.

Hoy me apetece gritar ¡viva el PP! Viva cada uno de los Padres Parados que sufren las políticas inhumanas que les condenan a la desesperación y el bochorno. Y viva cada una de las madres y, en definitiva, todas y cada una de las personas a las que se les niega el derecho a trabajar en nombre del déficit nacional.

Sobre el PP -valga la redundancia-, el de la Gürtel, los confetis, el tesorero con tesoro y la supervivencia de la especie, sólo por hoy prefiero callar.

Baste de momento esta advertencia, extensiva a todos los malditos responsables de este estado nacional de excepción: la naturaleza esconde pocos enemigos más temibles que las fieras que han de procurar el alimento de sus crías.

Afortunadamente, como dice el poeta, nos queda el amor y la palabra. Lo demás no vale nada.

Que se coman los demonios a los dioses
Que se coman los demonios a los dioses
Que nos miren las estrellas y la luna ni te roce.
Ese pelo sin peinar y alborotado
sobre tus ojos alumbrando mi reloj y la pared,
la luna haciéndonos cafe y el sol llamando al otro lado
sabiendo que tampoco hay ya necesidad de amanecer,
tan temprano, para qué, si nuestro amor no cobra el paro.
El pobre es el que vive en la pobreza
y a ti y a mí en nuestra mesa no nos caben más los besos.
El mundo no se enfadará por eso, porque chupándonos los huesos mantenemos su riqueza.
El pobre es el que tiene menos de lo que le piden
y el rico es el que vive de lo que nunca se gasta.
Y fabricando tu y yo un amor cada noche y en cada nación
ya tenemos los dos una inmensa fortuna que nunca se acaba.
Porque ni a ti ni a mi nos cuesta la palabra y el amor: lo demás no vale nada.

 

6 pensamientos en “¡Viva el PP!

  1. Jorge

    Gon no te preocupes que el que vale, vale. Quizás no tenga que sewr con un trabajo que no te guste y sí con uno que te apasione, yo estoy convencido de que vas a tiunfar… todo pasa por algo. Mira ese parado de Portugal que aporvecho y ganó un premio literario y le publicaron su libro. Tú ya lo hiciste y lo podrás repetir,una y otra vez hasta ser un habitual de las librerías tanto virtuales como físicas y ser tú el que seas jurado de otros premios. No te rías que te esperan grandes cosas, aunque lo más importante es que estoy seguro de que Daniel se sentirá orgulloso del padre que tiene y que entonces todo habrá merecido la pena.

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  2. Antonio Rodrigo Torrijos

    Me ha calado hondo tu escrito y más aún tu situación.Quiero, amigo, que sepas de mi solidaridad para contigo y los tuyos, de mi infinito reconocimiento a tus méritos, de mi rebeldía frente a la injusticia que te lleva a gritar en silencio contra la barbarie. Un fuerte abrazo…y si me necesitas y te puedo se útil no dudes en llamarme.

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  3. Anabel Casas

    Que buen artículo!
    la desgracia es que hay miles y miles de personas que se sentirían protagonistas al leerte…En fin, después de haber tenido la suerte de compartir contigo mi última experiencia laboral, solo puedo decirte que eres un gran profesional y compañero.
    En mi lista de “deseos para las personas que aprecio” estaría que contasen contigo de una gran editorial (por ejemplo) y que tus palabras llegasen a los sitios más recónditos del planeta jeje.
    Como Daniel debe ser un bebé muy inteligente, seguro que ya está orgulloso de su papá 😉

    Un abrazo.

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    1. Gonzalo Fleitas Autor

      Un beso, compi. Ha sido un placer trabajar contigo. Espero que podamos repetir muy pronto Ojalá que sí.

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